Lo golpeó… sin saber que él había salvado su reloj

Lo golpeó… sin saber que él había salvado su reloj

El chico lo mira y dice:
«Tengo que decirte algo…»

El hombre, molesto:
«A ver, habla.»

El chico:
«Vi quién lo robó.»

El hombre se pone serio:
«¿Qué dices?»

El chico:
«Anoche saliste del coche y dejaste la puerta mal cerrada.»

El hombre frunce el ceño.

El chico sigue:
«Al rato llegó otro tipo, abrió la puerta y agarró el reloj.»

El hombre:
«¿Cómo?»

El chico:
«Lo vi… y salí corriendo detrás de él.»

Pausa.

«Intentó escapar, pero lo alcancé.»

El hombre escucha, ya без уверенности.

El chico saca el reloj:
«Se le cayó… y lo recogí.»

El hombre:
«¿Y por qué no me lo diste?»

El chico:
«Lo intenté. Pero ni me miraste.»

Silencio.

El chico le da el reloj:
«Solo quería devolvértelo.»

El hombre lo toma despacio.

Lo mira… luego al chico.

Baja la voz:
«Me pasé…»

El chico:
«No pasa nada.»

Pausa.

El hombre saca dinero:
«Espera.»

El chico:
«No hace falta.»

El hombre:
«Tómalo. No es por el reloj… es por lo que hiciste.»

Pausa.

El chico duda, pero lo toma:
«Gracias.»

El hombre:
«Gracias a ti.»

El chico sonríe:
«La próxima, fíjate mejor.»

El hombre asiente.

Se miran un segundo…
y cada uno sigue su camino.